“Es una barbaridad dar un móvil a un niño de 12 años” “Tik tok se ha convertido en el oasis de los pedófilos”

  • “El uso de las tecnologías tendría que ser asignatura obligatoria desde primaria”
  • “La adicción a los móviles se ha convertido en una nueva patología. Es la heroína del siglo XXI”
  • La ponencia ‘El camino desde las apps infantiles a las sugardaters’ del policía Silvestre del Río tendrá lugar el próximo 21 de septiembre dentro de las Jornadas de Sensibilización sobre la Trata con Fines de Explotación Sexual: ‘¿Intercambio de sexo por dinero? Hablemos de sexo’

Silvestre del Río Valero, policía especializado en menores y responsable de ‘Educando Proteges’, presentará el próximo 21 de septiembre la charla ‘El camino desde las apps infantiles a las sugardaters’ en la Casa-museo Pérez Galdós dentro de las Jornadas de Sensibilización sobre la Trata con Fines de Explotación Sexual que en esta edición tienen por título ‘¿Intercambio de sexo por dinero? Hablemos de sexo’. Dichas jornadas están organizadas por el Programa Daniela Oblatas, financiada por el Instituto Canario de Igualdad (ICI) y la colaboración de la Concejalía de Igualdad del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y la Casa-Museo Pérez Galdós.

Silvestre lleva más de una década trabajando con menores. Su trabajo le permitió descubrir la cantidad de violencia de género y abuso sexual relacionados con el mal uso de las nuevas tecnologías por parte de los más pequeños y la falta de herramientas de muchos progenitores. Este trabajo hizo que pusiera en marcha la iniciativa ‘Educando Proteges’ que promueve el uso responsable de estos dispositivos.

Mi hijo tiene 13 años. ¿Qué hace en internet?

Con 13 años lo más seguro es que esté siguiendo a varios youtubers, ya tenga sus redes sociales, como Instagram o snapchat, las más conocidas, y seguramente pues esté probando otras nuevas como BeReal o NGL.

¿Son los 13 años una buena edad para darle un móvil?

Siempre he defendido que la edad más adecuada son los 14 años por dos motivos, primero porque es una edad en la que ya tienen responsabilidad penal y si ellos cometen algún tipo de delito a través de Internet ya pueden ser presentados ante un juez y ser responsables de sus propias acciones, el otro motivo es porque en España es la edad permitida para usar las redes sociales. Sinceramente, si se consigue aguantar hasta los 13 años es un auténtico logro. Lo que sí que me gustaría remarcar una vez más es que me parece una auténtica barbaridad darle su primer móvil a un menor de 12 años por maduro que sea.

¿Cómo le explico a mi hijo que el porno no es real, que es ficción y no está bien?

Bueno, hablar de la nueva pornografía es un tema muy complejo. Estamos ante un porno mucho más violento y sobre todo ahora hay una gran diferencia, ya que cualquier persona puede ser parte activa de la pornografía. Ahora ya no solo se visualiza, ahora puedes hablar con el modelo y exigirle que haga lo que quieres, evidentemente previo pago de unas monedas virtuales o incluso convirtiéndose en un actor principal a través de muchas aplicaciones. La más conocida ahora por ejemplo es Onlyfans; cualquier persona con un teléfono móvil se puede crear una cuenta y generar pornografía. Es importante recordarles que es ficción pero que es una ficción diferente. Pongo un ejemplo. Cuando van a ver una película de superhéroes y el superhéroe vuela realmente no hay una persona volando de verdad, son efectos especiales. En la pornografía, sin dejar de ser ficción, sí que hay una modelo o varias modelos que están sufriendo lo que se está grabando, es decir, no está hecho por realidad virtual, no está hecho por Internet, realmente hay una mujer, o varias, que están siendo maltratadas. Hay que ayudarles a que sean capaces de diferenciar que a esa mujer le están golpeando de verdad y todo lo que está sufriendo lo está sufriendo de verdad.

¿Cuáles son para ti los riesgos más comunes a los que se enfrentan las niñas y niños en la red?

Principalmente empieza por un acceso a un contenido inapropiado ya sea violento o sexual y luego todo aquello que tenga que ver con la interacción de contestar a personas. Es muy fácil a través de una tablet, de una videoconsola, o de un teléfono móvil, hablar con desconocidos y esto supone riesgos de todo tipo como puede ser el grooming, el acoso, el bullying, el ciberbullying. Están totalmente expuestos y lo que no podemos hacer es seguir dándoles un teléfono móvil que, básicamente, es rodearlo de riesgos y no explicarle cómo prevenirlos y qué hacer en caso de que sufran alguna de estas situaciones.

¿Cuáles son los pasos que debo dar para proteger a mi hija y a mi hijo de Internet?

Pues ahí tenemos mucho trabajo los padres y los profesionales porque es complejo. Para mí lo esencial, lo que tenemos que empezar a cambiar, es que el primer móvil lo adquieran a la edad adecuada y luego el tiempo de uso. No le puedo dar el teléfono a mi hijo o mi hija con 13 ó 14 años y que esté 8 horas híper conectado. Y, sobre todo, acompañar. Tenemos que estar a su lado con el móvil, no que aprendan ellos solos porque suelen aprender a prueba y error y a esa edad se suele equivocar mucho y esos errores pueden tener consecuencias muy graves. Tenemos que realizar un acompañamiento continuado hasta que realmente haya desarrollado un pensamiento crítico, que esa sería la gran solución,que yo pueda confiar en que mi hija o mi hijo van a tomar las decisiones adecuadas porque he hecho el acompañamiento necesario y le he ido enseñando lo que es correcto lo que es incorrecto, cómo comportarse, cómo no permitir que se comporten y, poco a poco, poder darle esa libertad teniendo la tranquilidad de que pueda actuar de manera correcta.

Hace poco una mamá me decía que le dijo a su hijo que si le volvía a hablar de Minecraft le quitaba la consola. En Minecraft tú puedes interactuar con terceras personas. Imagina que ese niño tiene un problema, que alguien le insulta y le amenaza por ahí y no tiene la capacidad de ir a hablar con sus madre o su padre. Nos tenemos que preocupar por lo que hace en Internet y que sea un tema más cuando conversemos con nuestros hijos. ¿A qué juego estás jugando?, ¿qué tal en Instagram?, ¿tienes amigos nuevos?, ¿la cuenta la sigues teniendo privada?, ¿qué youtuber sigue?, ¿por qué te gusta este youtuber?, ¿qué es lo que hace que te llame la atención? y normalizar esa conversación para que cuando tengan un problema seamos un referente y puedan acudir a nosotros.

¿El buen uso de las tecnologías tendría que ser asignatura obligatoria en primaria?

Sin ninguna duda nos estamos quedando atrás. Lo que no puede ser es que vivamos en una sociedad conectada o, mejor dicho, hiperconectada, y no se esté dando formaciónalguna. Es cierto que tanto policías como tutores como el Plan Director de la Policía Nacional están alerta pero nos tenemos que adaptar a la nueva sociedad y tenemos que dar formación adecuada para que los menores puedan desarrollar una vida digital sana y menos violenta.

Me estoy echando piedras en mi propio tejado, ¿la culpa de que los menores abusen de los móviles la tenemos los adultos?

Como padres tenemos que tirar esa piedra a nuestro propio tejado porque somos los máximos responsables del mal uso que hacen los menores con los teléfonos móviles. Normalmente somos un ejemplo nefasto. Es normal ver a padres cuyo niño o niña le está intentando hablar y no le hace ni caso porque está con el móvil. De hecho hay adultos que han dejado de ir a sitios porque saben que no hay cobertura. Al final, evidentemente, tenemos que ser un ejemplo para que nuestros hijos hagan un buen uso del teléfono móvil. Si a eso le sumamos que se lo damos a edades tempranas y encima los dejamos solos…, pues no tenemos que tener miedo a reconocer que somos los principales responsables del uso que están haciendo los menores.

En Twitter y en Instagram hay palabras que, al ponerlas en el buscador, puedes encontrar porno encubierto. ¿Son estas las rrss donde es más fácil actuar para los criminales sexuales?

Evidentemente las redes sociales se han convertido en el paraíso de los criminales sexuales, se pueden hacer mil perfiles falsos, pueden interactuar con menores haciéndose pasar por otros menores. La mayoría de los niños y niñas, por más que se les dice, tienen la cuenta normalmente pública, otros la tienen privada pero aceptan la solicitud de cualquiera… Hace poco teníamos un niño de 8 años que tenía una cuenta privada pero con 800 seguidores, al final es una cuenta pública encubierta. Estamos haciendo que los pedófilos, los pederastas y los criminales sexuales tengan acceso con una facilidad alarmante a los menores. Tik tok se ha convertido en el oasis de los pedófilos básicamente porque es una red social mucho más utilizada por niñas que por niños, donde hacen imitación de bailes totalmente sexualizados con letra de reggaeton o canciones de letras inapropiadas y ya los pedófilos no tienen ni que interactuar, eso es como una sala de cine para ellos en las que saben que van a tener acceso a niñas de muy corta edad haciendo bailes y teniendo actitudes sexualizadas.

¿Qué le digo a mi hija cuando le mandan una foto pene?

Bueno, si hemos hecho bien el trabajo anterior, lo más probable es que venga y se lo cuente enseguida a papá o mamá. Hablar con un adulto y seguir los consejos de este adulto. Explicarles que no tienen que difundirlo; si no ha solicitado esa foto, explicarle a la otra persona que no quiere recibir ese tipo de contenido y, evidentemente, llegado el caso, bloquear o incluso denunciar. Porque no hay que olvidar que que un menor tenga en su poder, o reciba, contenido de carácter sexual puede ser un delito de tenencia o difusión de pornografía infantil.

Compartir fotos y videos íntimos es mucho más común de lo que se cree ¿Qué consejo le darías a un menor que envía una foto de este tipo? Y a un menor que solicita y recibe una foto de este tipo ¿qué le dirías?

Bueno es evidente que los menores están hipersexualizados. Han perdido el pudor a mostrar sus partes, a hacer fotos y vídeos de contenido sexual. Lo que refuerzo siempre esque tienen que tener claro de que no hay sexting seguro; una vez que le dan al botoncito de enviar pierden el control de esa foto, de esa imagen, de ese vídeo y no saben nunca dónde puede aparecer. Es muy habitual que con un noviete o pareja de corta edad intercambien este tipo de contenido y cuando hay una ruptura la persona que está enfadada coja esas imágenes y las difunda entre los compañeros del mismo aula o entre compañeros del instituto, incluso subiéndose a páginas pornográficas. Una vez que envían contenido de este tipo están totalmente expuestos a que miles de desconocidos tengan acceso a esas imágenes. Fundamental que entiendan que no hay que enviar ese tipo de contenido: primero porque pueden estar cometiendo un delito y segundo porque pueden sufrir una difusión masiva a gente que no le gustaría que tuvieran esos archivos.

Soy de una generación en la que jugábamos en la calle y hacíamos corrillos para chismorrear sobre el chico que me gustaba. ¿Dónde se fueron esos corrillos?

Bueno, esos corrillos siguen existiendo. Ahora se llaman Instagram, TikTok, Snapchat, Twitter…, lo que antes hacíamos en la calle, porque era la manera de relacionarnos, ahora se hace todo a través de una pantalla con el problema que eso conlleva porque los menores tienen la falsa sensación de que si lo haces a través de una pantalla no cuenta igual, el insulto no duele, la amenaza no importa, porque es un juego.

Términos como bullying, sexting o grooming he tenido que explicarles a compañeros que tienen hijos e hijas y que parecen que viven en un mundo paralelo…. ¿Tienes cifras que puedan decirme si siguen en ascenso?

No tenemos las cifras oficiales de este año, pero te puedo asegurar que el año pasado el aumento del grooming fue de más de un 60%. Hay estadísticas que dicen que el bullying ha disminuido como tal y el ciberbullying, evidentemente, está en claro crecimiento y, finalmente, el sexting es algo que indiscutiblemente está aumentando.

¿El ritmo frenético del día a día ha convertido a los móviles en las nuevas niñeras?

Si, el ritmo frenético, la dificultad para conciliar, el aumento de familias separadas que tienen semanas compartidas.. y, luego, hay que ser sinceros, se ha convertido en una niñera que trabaja muy bien y es muy cómoda. ¿Quién no se refleja en esto? Llego a casa, estoy estresado, tengo ganas de estar tranquilo, sé que le doy el móvil a mi hijo, a mi hija y no va a haber ruido, no va a molestar, no me va a estresar. Otro ejemplo: tengo una comida con amigos que hace tiempo que no veo y vienen los niños y niñas, saben que le dan el móvil y no va a haber ruido ni jaleo; van a poder estar tranquilos y hablar de sus cosas.

¿Te siguen sorprendiendo los casos a los que te enfrentas?

Cuando uno ya lleva 20 años en menores pues por desgracia hace callo. Me sorprenden otras cosas, como la manera de afrontar estos problemas de los menores. Un caso que tuve reciente fue un menor que compartía con desconocidos, de manera prácticamente ilimitada, fotos y vídeos suyos masturbándose. Él sufría sextorsión. Era un menor que se relacionaba a través redes sociales y, de saludo, prácticamente él ya ofrecía una fotopolla. Él solo entraba a chicas de su agrado pero al final si le entras a 100 de esas 100 hubo tres que eran pedófilos con perfiles falsos. Empezó a sufrir el acoso y lo que me llamó la atención es que le preocupaba cero; no se lo comunicó a ningún adulto. Siguió dándole esos vídeos, cada vez más explícitos, cumpliendo los deseos de los pedófilos y cuando el padre lodescubrió, por accidente, vinieron a verme. El menor seguía sin entender qué problema había en hacer este contenido; que más daba si eran pedófilos. A él le daba igual lo que hicieran con sus vídeos.

La adición a los móviles en edades tan jóvenes es ya una nueva patología

Si por desgracia es una nueva patología, hay expertos que dicen que es la heroína del siglo XXI y estoy totalmente de acuerdo. No hay que olvidar que su uso genera dopamina en el cerebro y, a nivel químico, actúa como una droga. La pandemia no ayudó a los menores, era el único contacto que tenían con sus iguales y su entretenimiento fue a través de las pantallas. A raíz de ahí el número de menores con problemas de adicción se disparó de forma alarmante pero tenemos que ser conscientes y empezar a trabajar tanto para evitarlo como para ayudar a la gente que ya tiene ese problema de adicción.

¿Por qué no debemos perdernos la charla que darás en las jornadas del próximo 21 de septiembre?

Básicamente creo que no debería perderse la charla nadie que tenga hijos o hijas, sobrinos, sobrinas, etc… que tengan acceso a Internet y, sobre todo, profesionales que trabajan con menores porque en esta charla lo que voy a hacer es contaros a todos la realidad de los más pequeños. Pensamos que sabemos lo que hacen, pensamos que están bajo nuestro control y por desgracia no es así. Voy a poner el ejemplo real de mi trabajo para que todo el mundo entienda realmente la nueva vida que tienen los menores a través de las redes sociales y creo que es imprescindible para cualquier padre madre o profesional que trabaja con un menor ser consciente de la realidad porque si no lo son será incapaces de ayudarles.

Las Jornadas de Sensibilización sobre la Trata con Fines de Explotación Sexual: ‘¿Intercambio de sexo por dinero? Hablemos de sexo’. en las que participará Silvestre del Río se celebrarán los próximos 20, 21 y 22 de septiembre en la Casa-museo Pérez Galdós y podrán seguirse también a través de la página web del Programa Daniela Oblatas, www.jornadatratadaniela.com.

Junto a del Río, formarán parte de estas charlas y ponencias la escritora y activista Amelia Tiganus, la socióloga Esther Torrado, el doctor en sociología y filosofía Lluis Ballester, la pedagoga Sandra Sedano, la feminista y escritora Carmina Serrano, el periodista Jorge Gutiérrez, la doctora en educación y pedagogía Carmen López, la profesora Alicia Boluda, la jurista Eva Fumagallo y la abogada Pino Inmaculada de la Nuez. Estas jornadas están organizadas por el Programa Daniela Oblatas, financiada por el Instituto Canario de Igualdad (ICI) y la colaboración de la Concejalía de Igualdad del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y la Casa-Museo Pérez Galdós.

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